Un candidato-presuntamente-inocente

La situación alrededor de la candidatura del senador con licencia Félix Salgado Macedonio es la síntesis del camino que recorren las víctimas de violación en México, en donde los monumentos destrozados y edificios pintarrajeados son el rastro dejado en busca de justicia.

El Ángel de la Independencia, el monumento a Colón, el Antimonumento frente a Bellas Artes nos gritan una realidad que, por lo visto, no quieren ver quienes se han convertido en defensores de un acusado de violación.

En algunas regiones de México tomar la decisión de denunciar una agresión sexual representa ir contra toda una cultura establecida que condena y culpa a la víctima, por eso no todas las denuncias son inmediatas y se han conocido casos en que hubo que esperar años, incluso conviviendo con el agresor –o trabajando para él– antes de presentarla.

Quienes acusan agresión sexual no solo transitan por un camino tortuoso antes de presentar su denuncia, sino también para enfrentar las descalificaciones y la revictimización desde la propia autoridad, más si el acusado es un poderoso político con acceso directo a todos los representantes de los Poderes, incluyendo al Presidente.

“¿Y qué andaba haciendo usted por ahí, a esa hora? “¿Y por qué fue a verlo con esa falda tan corta?” ¿Por qué no lo denunció antes? Hay hasta fotos en las que usted lo apoyaba”…Las preguntas en busca de descalificar o revictimizar a las denunciantes son infinitas.
Por eso cobra relevancia la tesis del académico y ex procurador General de la República, Diego Valadés, que cuestiona la autoaplicación de la presunción de inocencia por parte de la élite gobernante contra el interés un ciudadano, o en este caso, contra ciudadanas.

“El principio de presunción de inocencia protege a los gobernados frente a la arbitrariedad de los gobernantes; pero cuando los gobernantes se aplican a sí mismo ese principio, que los hace impunes, cometen un fraude a la Constitución. Esto está sucediendo con Macedonio”, afirma Valadés.

Lograr un cargo de elección popular debe ser un honor y motivo de orgullo por lo que, quien se postula, tiene que tener una trayectoria honorable. Sí hay una duda de honorabilidad en esa trayectoria se tiene que aclarar.

Félix Salgado, aún puede esperar para volver a ser candidato si es que en esta elección no ha despejado las dudas que pesan sobre su conducta, por lo que él mismo, sin necesidad de que se lo prohíban, debería declinar su candidatura para que sean investigadas las denuncias y no se convierta en “un candidato presuntamente inocente”, con las acusaciones de violación sobre sus espaldas, que difícilmente, cuando acceda al poder, podrán ser esclarecidas. En todo caso, quedará la duda sobre si hubo o no manipulación de la ley en favor de uno más de los poderosos de este país.

#LoboSapiens
Justicia o ley
“La ley es para las mujeres y los hombres, no los hombres y las mujeres para la ley (…) Sí hay que optar por la ley o la justicia, no lo piensen mucho, decidan en favor de la justicia”. La frase es cortesía del presidente López Obrador.

 

                                                                                                                                @chimalhuacano

 

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de 24 HORAS QUINTANA ROO

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