Después de un año de espera, la noticia comenzó a correr entre grupos de Whatsapp, redes sociales y llamadas de familiares: la vacuna contra Covid-19, llegaba a su ciudad.

Era el momento de preparar documentos; papelerías y centros de copiado comenzaron a registrar largas filas, todos a imprimir el formato de vacunación para agilizar el trámite, obtener un Curp actualizado y los nervios acompañados de la emoción, se apoderaban de miles de adultos mayores.

Desayuno, medicamentos y documentos en mano, fueron los acompañantes en las filas de los centros de vacunación, algunos a pie otros en auto, se armaron de paciencia; el trámite no duró más de una hora y, de pronto, la sonrisa de esperanza, de satisfacción, de agradecimiento, de emoción: la paz de la vacuna había llegado.

En la mayoría de las alcaldías y municipios del Estado de México, en donde se ha cubierto a casi la totalidad de la población mayor a 60 años de edad, la organización permitió llevar a cabo una vacunación ágil y segura; sin embargo, esto se lo debemos al modelo instaurado por la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum y no al gobierno federal.

El plan del presidente, Andrés Manuel López Obrador era otro, pretendía politizar la vacunación y por eso envió a los servidores de la nación que, en un inicio, sólo entorpecieron el proceso y ocasionaron que, los abuelitos pasaran horas haciendo filas bajo el sol para recibir la vacuna contra Covid-19.

Sin embargo, la buena estrategia que se venía registrando, se vio empañada este fin de semana, cuando se dio a conocer que una “voluntaria”, sólo fingió ponerle la vacuna a un señor en la alcaldía de Gustavo A. Madero en la Ciudad de México, un acto criminal a todas luces.

¿A cuántas personas les hizo este mismo truco? y ¿qué hizo con las dosis que no aplicó?, ¿lo hizo por su cuenta o alguien más se lo ordenó?, las dudas quedan en el aire y las autoridades, tienen la obligación de responder, investigar y fincar responsabilidades por los delitos que se configuren.

No se debe olvidar que la vacuna brinda una protección menor hasta después de 20 días de la aplicación de la primera dosis y no antes. Y la protección total se dará después de 20 días de la segunda dosis, es decir que, será al menos hasta el mes de junio, cuando ya se pueda hablar de una inmunidad entre este sector de la población.

La vacuna contra Covid-19 no evita su contagio, cualquier vacuna de las que se están aplicando en México y en el mundo, sólo previenen la gravedad de la enfermedad y reducen el riesgo de mortalidad por el coronavirus SARS-CoV-2.

La pandemia no se ha terminado y en los próximos 15 días estaremos observando los efectos de las vacaciones de Semana Santa; ante ello, el llamado de los especialistas de salud sigue siendo: quédate en casa.

Y en Pregunta Sin Ofensa:

Ayer iniciaron las campañas para diputados federales y 15 gubernaturas, el reto es ganar votos ¿entenderán los partidos políticos que las acciones son más importantes que las promesas?

 

@aguilarkarina